Tengo una frase de cabecera, casi un mantra. No es algo que tenga logrado, es algo así como un recordatorio. Es sencilla, pero me alinea hacia donde quiero ir: “jugar siempre en el equipo de mi hija”. En mis vivencias de niña, el respeto era algo asimétrico, algo que demandaban los adultos sobre la niñez. […]
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